En Etiopía, cada grano inició su historia siglos atrás con la evolución que acompaña a la humanidad misma.Cafetos que crecen naturalmente entre montañas y bosques nativos, donde el clima y la altitud desarrolló cerezas que maduran lentamente con esos perfiles únicos que han cautivado al mundo entero.
Cada etapa transforma el café. Costumbres hechas proceso, el suelo único, su microbiota, el agua o su escasez, la altura, el clima, dejan una huella permanente en la experiencia completa.
Meses de trabajo, en comunidad, conocimiento y dedicación que pasa de generación en generación desde El Origen hacia todo el mundo.
Detrás de cada taza, en cada cafetería de cualquier país, siempre estará esta gran historia.


